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El COVID-19 dispara el turismo rural

El COVID-19 ha supuesto un importante cambio social, de manera que algunos hábitos que eran frecuentes hace un año, han desaparecido para dar paso a otros que tenían una menor relevancia. Buen ejemplo de ello es que el coronavirus ha disparado el turismo rural, y es que este verano, las familias y veraneantes han optado por viajar al campo y dejar de lado los destinos tradicionales como las playas y ciudades para evitar las tan temidas aglomeraciones.

El turismo rural se ve reforzado por el cambio de tendencia en las vacaciones
En los últimos años, el turismo rural ha seguido una línea creciente en cuanto a interés se refiere, pero precisamente en los últimos meses, esta línea se ha acentuado de forma destacada gracias a que gran parte de los turistas han decidido optar por esta alternativa que les permite sacar partido a su ropa militar o de montaña, realizando multitud de actividades diferentes que hasta la fecha eran desconocidas para muchos de ellos, o incluso optando por disfrutar de un merecido retiro para meditar, descansar y romper con el estrés acumulado.
Una de las principales razones por las que se ha observado este cambio de tendencia es precisamente con el objetivo de evitar las aglomeraciones que se producen en otros lugares más frecuentados como pueden ser las ciudades y por supuesto también las playas.
Esto ha supuesto también un cambio en los modelos de negocio, ya que mientras los restaurantes y chiringuitos de las ciudades y playas han perdido un alto porcentaje de clientes que solían acudir a sus mesas durante estos meses, la venta de botas, prendas militares y en general todo tipo de equipamiento para la montaña y el campo han aumentado de forma exponencial, tanto en sus modalidades básicas como en aquellas más avanzadas diseñadas para los más exigentes.
Pero no solo el miedo al contagio juega una parte representativa en esta decisión, sino que el confinamiento nos ha hecho apreciar mucho más esa sensación de disfrutar de espacio al aire libre que tan solo se puede conseguir en entornos rurales como el campo y la montaña, donde tenemos todo tipo de alojamientos que van desde hoteles hasta casas rurales unifamiliares y que permiten elegir mejor el tipo de experiencia que queremos vivir.
Gracias a que en años previos el turismo rural ya estaba observando un decrecimiento, los negocios localizados en estas zonas han sabido absorber sin problema la elevada demanda que se ha producido durante este verano, ofreciendo alternativas muy interesantes que permiten no solo escapar de la rutina y las obligaciones, sino también sentirse más libres, seguros y por supuesto retomar la práctica de ejercicio al aire libre, algo muy saludable y que va a aportar grandes ventajas a aquellas personas y familias que han decidido optar por esta alternativa.

Las ventajas del turismo rural tras el COVID-19
Es importante aprovechar este momento para destacar algunas de las principales ventajas que tiene el turismo rural tras el COVID-19, y es que pone a nuestra disposición algunos beneficios como son:
-Disfrutaremos de unas vacaciones tranquilas y alejadas del mundanal ruido, desconectando de las constantes noticias negativas.
-Nos ayuda a desconectar de forma mucho más efectiva, acabando con el estrés y la ansiedad rápidamente.
-Evitamos las aglomeraciones y, por tanto, reducimos el riesgo de contagio.
-Vamos a aprender cosas muy interesantes que desconocíamos y que están relacionadas con el medio natural y con nuestra realidad como seres humanos.
-Es el momento perfecto para retomar la relación con el deporte, y es que tenemos la posibilidad de practicar multitud de actividades que van desde paseos y excursiones hasta escalada, deportes acuáticos en ríos y lagos y un sinfín de alternativas. De hecho, el senderismo es una de las opciones más elegidas debido a que requiere una mínima inversión en equipamiento como botas, prendas resistentes, mochilas y poco más.
-Se trata de un tipo de turismo más económico y que reduce considerablemente los gastos.
-Tenemos la posibilidad de acceder a infinidad de ofertas diferentes ideales para viajar solo, con familia, amigos, conocer gente, disfrutar de ratos de retiro, etc.
-La relación que se establece con otros turistas y con los lugareños es mucho más intensa, cercana y familiar.
-Nos ayuda a aprender cosas muy interesantes, algo esencial sobre todo para los más pequeños de la casa, los cuales emprenderán su relación con la naturaleza de un modo intenso y que estamos convencidos de que cambiará por completo su perspectiva, ayudándolos a conocerse a sí mismos.
-Es una buena forma de fomentar el cuidado y protección de los entornos naturales, y de infundir en nuestros hijos la importancia de cuidar el medioambiente.
-Descubriremos un montón de costumbres y tradiciones diferentes a las que conocíamos.
-Probaremos una gastronomía que seguramente romperá por completo nuestros moldes hasta la fecha.
 
La seguridad y la búsqueda de algo diferente que rompa con la monotonía y el estrés causado por el confinamiento han disparado el turismo rural en esta etapa en la que el COVID-19 todavía sigue presente, poniendo a disposición de los turistas una opción diferente, y garantizando de este modo que, a partir de este momento, el mundo del turismo en el campo y la montaña aumentará su relevancia y demanda, lo cual se seguirá observando en años venideros.